«Irán se clasificó por méritos deportivos, así que estoy muy contento de que la FIFA haya confirmado que Irán participará en el Mundial de 2026», afirmó Micallef en una rueda de prensa al margen de la sesión plenaria del Comité Europeo de las Regiones.
La FIFA invitó a autoridades de la Federación de Fútbol de Irán (FFIRI) a su sede de Zúrich antes del miércoles 20 para preparar la logística del viaje de la selección dirigida por el DT Amir Ghalenoei a Estados Unidos, donde disputará sus partidos del Grupo G del Mundial 2026.
Las condiciones de participación de Irán en la Copa del Mundo suscitaron numerosas preguntas en el contexto del conflicto en Oriente Medio, desencadenado a finales de febrero por los ataques aéreos israelíes y estadounidenses contra el país persa.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró en repetidas ocasiones que Irán jugará contra Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda en Estados Unidos (dos en Los Angeles y otro en Seattle), tal como estaba previsto en el sorteo celebrado en diciembre pasado en Washington.
«Quiero confirmar inequívocamente que Irán participará, por supuesto, del Mundial 2026. Y, por supuesto, jugará en Estados Unidos», aseguró Infantino el pasado 30 de abril en la inauguración del congreso número 76 de la FIFA en Vancouver.
«Bien, si lo dijo Gianni por mí está bien», afirmó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al responder a una consulta sobre la afirmación de Infantino, a quien se refirió como «una fantástica persona y sí, él lo dijo, creo que así debería ser».
Pese a las declaraciones de Infantino, el congreso de la FIFA puso de relieve las posibles dificultades logísticas de una presencia iraní en Norteamérica.
El día anterior al inicio del encuentro, la delegación iraní había cancelado su participación en Vancouver, alegando el trato ofensivo de los funcionarios de inmigración a su llegada al aeropuerto de Toronto.
Canadá ha designado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el ejército ideológico de la República Islámica, como grupo terrorista y el presidente de la FFIRI, Mehdi Taj, es un ex miembro de esta poderosa fuerza.
Tras el regreso de la delegación a Irán, Taj declaró a los medios locales que deseaba reunirse con la FIFA. «Tenemos muchos asuntos que tratar», subrayó Taj en alusión a la FIFA, que ahora espera una respuesta de la FFIRI, con cuyas autoridades espera reunirse tres semanas antes del inicio del Mundial 2026.
Irán, que había amenazado con boicotear la competición al comienzo de la guerra en Oriente Medio, solicitó posteriormente que los partidos se trasladaran a México, una solicitud que fue rechazada.
«Es un asunto al que deben prestar mucha atención. Si existiera tal garantía y la responsabilidad se asumiera claramente, un accidente como el de Canadá jamás volvería a ocurrir», enfatizó Taj, quien se desempeñó como alto funcionario en la Guardia Revolucionaria en la provincia de Isfahán antes de dedicarse a la administración del fútbol.El presidente de la FFIRI agregó que cualquier cosa que no fueran garantías incondicionales podría resultar en que la delegación iraní fuera rechazada en la frontera estadounidense.
«Vamos al Mundial, para el cual nos hemos clasificado, y nuestro anfitrión es la FIFA, no el señor Trump ni Estados Unidos.
Si aceptan recibirnos, también deben aceptar no insultar a nuestras instituciones militares de ninguna manera», insistió Taj.
«Porque si lo hicieran, se podría crear la misma situación que se dio en Canadá, donde existía la posibilidad de que tuviéramos que dar marcha atrás. Así que necesitamos este tipo de garantía para poder irnos con la conciencia tranquila», completó el titular de la FFIRI.
Por último, Taj indicó que la FFIRI espera organizar al menos un amistoso con un «muy buen equipo» en la vecina Turquía, donde Irán disputó partidos contra Nigeria y Costa Rica a finales de marzo.
