Quito. – El Presidente de la República, Daniel Noboa Azin, brindó una entrevista al periodista Juan David Cardoso, del medio de comunicación colombiano Revista Semana. En este espacio, el Mandatario expuso la firme postura de su gobierno de luchar de manera irrestricta contra la inseguridad, el narcotráfico y la delincuencia transnacional organizada, manteniendo apertura al apoyo y cooperación internacional,
pero haciendo respetar la soberanía del Ecuador y el bienestar de los ciudadanos.
En este diálogo, el Primer Mandatario fue enfático al afirmar que las medidas adoptadas por su Gobierno para resguardar la zona fronteriza, con una tasa de seguridad del 100%, tienen el propósito superlativo de resguardar al Ecuador. “Yo no uso el término guerra comercial, porque no es que se les ha declarado la guerra a los colombianos. Se le ha declarado la guerra al narcotráfico, a la violencia; se le ha declarado la guerra a la delincuencia organizada; y se le ha declarado la guerra al contrabando y la ilegalidad”.
Bajo esta perspectiva, Noboa indicó que pese a los acuerdos establecidos hace dos años con su homólogo de Colombia, de robustecer la presencia militar en puntos específicos, estos nunca se cumplieron. Por el contrario, explicó que se retiraron varias tropas del ejército que estuvieron por años, especialmente en la zona de Putumayo y en Nariño. Como consecuencia, hay una zona controlada por la guerrilla y se ha descontrolado la siembra de coca. “Estamos en récord en hectáreas, eso afecta directamente al Ecuador porque de ahí cruza la frontera en manos de guerrilleros y narcotraficantes y busca salida por medio de puertos ecuatorianos”.
Frente a esta falta de protección territorial por parte del país vecino, el Jefe de Estado indicó que su administración tomó cartas en el asunto, estableciendo una tasa que permita paliar la inversión que hace Ecuador en seguridad. “A nosotros nos toca gastar el doble y nos cuesta USD 400 millones más, al año, el tener a nuestras Fuerzas Armadas posicionadas en la frontera, especialmente en la zona de Putumayo, que es una zona bastante amplia, bastante compleja de cubrir y donde teníamos mucha violencia”, sostuvo.
En esta línea, el Presidente de la República lamentó que la falta de voluntad política por parte de Gustavo Petro para establecer alianzas en beneficio de los pueblos, conlleven a su administración a tomar medidas drásticas que, en este caso, debilitan a la industria colombiana, considerando que Ecuador es uno de sus mejores puntos comerciales.
“Colombia tiene un superávit comercial. Tuvo en el año 2025 un superávit comercial con el Ecuador de casi USD 1.200 millones”, resaltó Daniel Noboa. Por ello recriminó: “uno no insulta a uno de sus mejores clientes comerciales. Uno busca de qué manera puede sostener esa misma relación”.
No obstante, el Mandatario aseguró que mantiene su apertura al diálogo, siempre y cuando se respeten puntos clave: “solidaridad energética, en seguridad y al mismo tiempo económica”.
Sobre el tema energético, Noboa explicó que, en 2024, cuando Ecuador vivió una crisis en este ámbito, Colombia vendió electricidad, en promedio, a cerca de USD 30 centavos el kilovatio-hora (kWh). Mientras que, en 2017, en el gobierno del presidente Duque, cuando hubo una crisis energética en Colombia, Ecuador vendió su electricidad a USD 1.6 centavos (kWh). “Una cosa es trabajar entre naciones (…). Otra cosa es golpear de esa manera”, sentenció.
En esta entrevista el presidente Daniel Noboa también se refirió a la situación de Jorge Glas. Al respecto indicó que Glas “no es un preso político, es un político preso por casos de corrupción”. Además, aseguró que el exvicepresidente no fue juzgado en este gobierno, sino en anteriores y sigue cumpliendo una sentencia por los crímenes que el país entero conoce.
Finalmente, en cuanto al ámbito político de Colombia, que está a vísperas de elecciones presidenciales, Noboa afirmó que su deseo es que el próximo líder o lideresa de esa nación tenga la misma firmeza, apertura y compromiso que tiene él con los ecuatorianos de combatir la criminalidad al tiempo que vela por que se cumplan los derechos y necesidades de la población.
Por consiguiente, auguró “que exista un plan nacional hacia el progreso y un rechazo nacional hacia el crimen y hacia el narcotráfico (…) respetaré la decisión de los colombianos y trabajaré de la mano de cualquier presidente”, concluyó.
