Guayaquil.- Como consecuencia de un sicariato, en el que dispararon a un aparente extorsionador que se estrelló mientras conducía un carro en el sector de la Ladrillera, se hicieron virales videos donde los estudiantes de una institución educativa cercana, tuvieron que lanzarse al suelo para salvaguardar sus vidas de alguna bala perdida por el crimen que ocurrió al otro lado de las paredes de su plantel educativo.

La violencia circundante es parte del diario vivir de los niños y adolescentes que habitan y se educan en sectores como La Ladrillera en Ciudad Victoria, Guayaquil; en Los Arbolitos de Durán o en Baba en Los Ríos, la diferencia es que, solo éste último esta autorizado para recibir clases on line debido al alto riesgo que sufren los estudiantes al acudir a sus escuelas y colegios, mientras que los estudiantes de otros sectores altamente peligrosos deben continuar encomendados a Dios, sorteando peligros para poder educarse.

Michel Richards, jefe del distrito policial de Nueva Prosperina, no reconfirmó lo sucedido en la escuela de La Ladrillera, pero pidió a las instituciones educativas que socialicen protocolos de seguridad.

Tráfico de drogas, extorsiones a alumnos y profesores, amenazas y hasta intentos de secuestro, son otras realidades que también forman parte del camino a las escuelas. Así hoy, la policía metropolitana de Imbabura, impidió el secuestro de un menor de edad en las puertas del plantel educativo.

Pese a todo ello, la Ministra de Educación, María Brown, decidió que no es necesario el cambio de modalidad y los niños de estos sectores conflictivos, tendrán que seguir encomendados a Dios, los padres deberán continuar exponiendo sus vidas para protegerlos y los profesores sometidos a amenazas y extorsiones. Su propuesta fue, pedir más colaboración a la policía.

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