Minneápolis.- La muerte de Renee Good, de 37 años, quien fue abatida por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una redada en Mineápolis, Estados Unidos, ha generado una fuerte reacción nacional e internacional. Ante el caso, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó el martes 13 de enero de 2026 que se realice una investigación independiente, rápida y transparente para esclarecer las circunstancias del hecho.

Según el portavoz de la oficina de derechos humanos de la ONU, Jeremy Laurence, el uso de la fuerza letal solo es legítimo cuando una persona representa una amenaza inminente contra la vida, en referencia a los protocolos internacionales de derechos humanos. Sin embargo, videos del incidente cuestionan la versión inicial de la administración de Donald Trump, que defendió al agente alegando legítima defensa.

La muerte de Renee Good provocó una oleada de manifestaciones en diversas ciudades estadounidenses, como Mineápolis, Nueva York, Los Ángeles y Boston, donde grupos de derechos humanos y ciudadanos exigieron justicia y mayor control sobre los operativos migratorios. Además, los gobiernos locales de Mineápolis y Minnesota interpusieron demandas contra la administración de Trump, alegando abusos en las acciones antiinmigrantes. Otros estados, como Illinois, iniciaron procesos judiciales similares.

El caso ha reavivado el debate sobre el uso progresivo de la fuerza por parte de agentes federales, la protección de los derechos de los migrantes y la necesidad de garantizar mecanismos de control independientes frente a acciones que pueden poner en riesgo la vida de civiles.

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