Guayaquil.- El asesinato de Stalin Rolando Olivero Vargas, alias ‘Marino’, cabecilla de la banda Los Lagartos, ocurrido el 7 de enero de 2026 en la urbanización Golf Club de Isla Mocolí, Samborondón, amenaza con alterar el mapa criminal del sur de Guayaquil. El hecho se produjo durante un ataque armado por un comando de al menos diez hombres con fusiles y vestimenta táctica, que ejecutó a Marino y a otros dos integrantes de su círculo de seguridad.
El sur de Guayaquil, que había descendido al cuarto lugar en violencia en 2025, ahora vive un repunte de ataques en barrios como Los Guasmos y Cuba, con disparos indiscriminados y enfrentamientos entre bandas. La Policía vincula estos hechos con un reacomodo de Los Lagartos tras la muerte de su líder, y no descarta conflictos internos o con la organización rival Mafia 18, que podría intentar recuperar territorios estratégicos para el narcotráfico.
Alias ‘Marino’, excabo segundo de la Armada Nacional, tenía historial de vinculación con varias estructuras criminales, incluyendo Los Lobos y Mafia 18-Tiburones. Su asesinato estaría relacionado con el robo de un alijo de droga a una red internacional, lo que marcó su destino. La modalidad del ataque recuerda la ejecución de George Samir Maestre Mena, alias ‘Samir’, líder de Mafia 18, demostrando la sofisticación y posible entrenamiento militar de los perpetradores.
La Policía continúa con operativos focalizados, apoyada por denuncias ciudadanas, decomisos de armas y la captura de sospechosos, incluyendo menores de edad. Las investigaciones buscan determinar si los ataques recientes son producto de conflictos internos o de la lucha por el control del tráfico de drogas y rutas portuarias.



