Caracas.- El 8 de enero de 2026, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se pronunció tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas de Estados Unidos. En un acto en la Academia de la Guardia Nacional Bolivariana, aseguró que “aquí nadie se entregó, aquí hubo combate” y reafirmó su lealtad al presidente y su compromiso con la defensa de la patria.
Durante la ceremonia, Rodríguez rindió homenaje a los militares venezolanos y cubanos fallecidos durante el operativo, que según cifras oficiales dejó al menos 100 muertos. Destacó que la vida de estos soldados fue arrebatada en un ataque “desigual, unilateral, ilegal e ilegítimo”, y pidió honrar su sacrificio. La Asamblea Nacional declaró “héroes y mártires” a las víctimas, mientras que el fiscal general Tarek William Saab anunció investigaciones sobre las decenas de muertes ocurridas.
La presidenta interina insistió en que Venezuela mantiene su dignidad y soberanía, rechazando que el país esté subordinado a presiones externas, y reafirmó que continuarán los esfuerzos por garantizar la libertad de Maduro y Flores. Además, destacó que la nación no descansará hasta verlos regresar, subrayando que el ataque estadounidense constituye una agresión contra todo el pueblo venezolano y sus instituciones.
