Washington.- La presión de Estados Unidos sobre Venezuela se intensifica. Este martes 16 de diciembre de 2025, el presidente Donald Trump anunció el “bloqueo total y completo” de todos los petroleros sancionados que entren o salgan del país sudamericano. La medida representa un paso más en la escalada contra el Gobierno de Nicolás Maduro.
Trump aseguró que Venezuela “está rodeada por la armada más grande jamás reunida en la historia de Suramérica” y advirtió que la conmoción será histórica hasta que el país “devuelva todo el petróleo, tierras y activos robados previamente” a Estados Unidos. Según el mandatario, el régimen de Maduro utiliza el petróleo para financiarse, sostener el narcoterrorismo, la trata de personas, asesinatos y secuestros.
El Comando Sur de EE. UU. ya ha intervenido más de 30 embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico y recientemente incautó el petrolero Skipper, sancionado desde 2022 por transportar crudo venezolano, que fue trasladado a EE. UU. para su decomiso. Esta acción refleja un giro en los operativos en aguas internacionales del Caribe, reforzando el control estadounidense sobre la región.
La medida ha tensado aún más las relaciones entre Caracas y Washington, provocando la caída de los embarques de crudo venezolano y aumentando la amenaza de futuras incautaciones. Caracas ha calificado las acciones de “piratería”, mientras la Casa Blanca las defiende como parte de su política de sanciones y control de activos vinculados a actividades ilícitas.

