Washington.-El cometa 3I/ATLAS, catalogado como un objeto interestelar, continúa generando gran expectativa entre astrónomos y el público general a nivel mundial debido a su origen fuera del sistema solar y su cercana aproximación a la Tierra, prevista para el viernes 19 de diciembre de 2025. Organismos como la NASA han confirmado que este cometa no representa ningún riesgo para nuestro planeta, descartando escenarios de colisión o afectaciones atmosféricas.
El 3I/ATLAS fue detectado en julio de 2025 por un telescopio ATLAS en Río Hurtado, Chile. Desde entonces, los científicos han seguido su trayectoria con precisión para determinar su velocidad, composición y distancia respecto a la Tierra. De acuerdo con observaciones realizadas con el telescopio Hubble, el núcleo del cometa tiene un tamaño estimado entre 400 metros y 5,6 kilómetros, lo que lo convierte en un objeto de interés significativo para la investigación astronómica y la comprensión de cuerpos provenientes de otros sistemas estelares.
Durante su paso cercano al Sol a finales de octubre de 2025, el 3I/ATLAS alcanzó una velocidad de 246.000 kilómetros por hora. La NASA calcula que al salir del sistema solar continuará su desplazamiento a 221.000 kilómetros por hora, la misma velocidad con la que ingresó a nuestra galaxia, la Vía Láctea. Este comportamiento orbital y las características físicas del cometa permiten a los científicos estudiar la dinámica de objetos interestelares y compararlos con cometas propios del sistema solar, aportando información sobre la composición de otros sistemas planetarios.
El nombre del cometa, 3I/ATLAS, refleja su naturaleza y descubrimiento: es el tercer (3) objeto de tipo interestelar (I) detectado por el sistema de telescopios ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System, por sus siglas en inglés), que tiene como misión principal la alerta temprana frente a posibles impactos de asteroides. Esta denominación también evidencia la importancia de contar con sistemas de observación avanzados que monitoreen constantemente objetos que podrían atravesar el espacio cercano a la Tierra.
Según explican los investigadores de la NASA, estudiar objetos interestelares como el 3I/ATLAS brinda la oportunidad de aprender más sobre la composición de otros sistemas solares y las condiciones físicas de cuerpos que no se originaron en nuestra galaxia. Características como su velocidad, tamaño, composición y comportamiento ante la radiación solar ofrecen pistas sobre la formación de sistemas planetarios en otras partes del universo y sobre la diversidad de materiales que existen fuera del sistema solar.
La NASA ha enfatizado que el cometa se encontrará a una distancia aproximada de 270 millones de kilómetros de la Tierra, equivalente a 1,8 unidades astronómicas, lo que asegura que no habrá riesgo de colisión ni efectos detectables en la atmósfera terrestre. Aun así, el acercamiento del 3I/ATLAS representa una oportunidad única para que astrónomos y aficionados observen un fenómeno extraordinario, que puede ser visto mediante telescopios profesionales o, en condiciones ideales, con telescopios de aficionado y binoculares de alta calidad.
En síntesis, el cometa 3I/ATLAS no solo genera expectación por su proximidad, sino también por su valor científico como objeto interestelar. Su estudio permitirá a los astrónomos conocer más sobre el origen de estos cuerpos, su composición y sus interacciones con el Sol, además de fortalecer la capacidad de observación y monitoreo del espacio cercano a la Tierra. La NASA y otras agencias internacionales continuarán brindando información actualizada sobre su trayectoria y características hasta que el cometa se aleje nuevamente del sistema solar, manteniendo a la comunidad científica y al público general atentos a este fascinante visitante interestelar.
