Moscú.- El mandatario ruso, Vladimir Putin, ha dado un mensaje al País advirtiendo que «todos los intentos de crear un desorden fracasarán» además condenó «las acciones criminales» de quienes protagonizaron «un motín armado», en referencia a la sublevación del Grupo Wagner de mercenarios.
Putin aseguró que la revuelta iniciada por los mercenarios del grupo Wagner, que cesó luego de la mediación del presidente bielorruso Alexandre Lukashenko, «hubiera sido sofocada de todas maneras, pero queríamos evitar el derramamiento de sangre».
«Los neonazis ucranianos querían esto, que soldados rusos mataran a otros rusos, que nuestra sociedad se dividiera, se ahogara en sangre. Pero todos nuestros militares, nuestros servicios especiales, lograron conservar su fidelidad a nuestro país», agregó Putin.
«Estoy reconocido al presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, por su gran contribución a la solución de la crisis con medios pacíficos», explicó.
Ahora, los mercenarios del grupo Wagner, sostuvo el presidente ruso, pueden suscribir un contrato y ponerse a las órdenes del ministerio de Defensa y volver con sus familias, o dirigirse a Bielorrusia.
«Sabemos, y sabíamos, que la mayor parte de los combatientes de la Wagner son patriotas y leales a su patria, y lo han demostrado en el campo de batalla, liberando varios territorios», afirmó el líder del Kremlin.
Por su parte el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, aseguró a su llegada a Luxemburgo que están «siguiendo la evolución de la situación interna de Rusia, aunque, por supuesto, no es nuestra intención interferir».
Tajani respondió así a la pregunta de si estos últimos acontecimientos tendrán un efecto en la contraofensiva: «Depende de la situación, pero ciertamente la ausencia del grupo Wagner no fortalece al ejército ruso. Lo discutiremos hoy con los ministros de Relaciones Exteriores y con Dmitro. Kuleba (el canciller ucraniano, NDR) a quién se conectará».
