Quito.- El senderismo se ha consolidado como una de las actividades favoritas para quienes buscan reconectarse con la naturaleza, reducir el estrés y adoptar un estilo de vida más consciente. Cada vez más personas recorren a pie los bosques, páramos y reservas naturales del país, motivadas por el deseo de disfrutar del entorno natural de manera directa. Sin embargo, esta tendencia también plantea un desafío importante: practicar un senderismo verdaderamente responsable que contribuya a la conservación de los espacios visitados y de la seguridad del practicante.
Promover un senderismo responsable es una forma de cuidar los ecosistemas y fortalecer la relación con las comunidades que habitan cerca de ellos. Empresas como Novopan, impulsan una conexión más consciente con la naturaleza, basada en el respeto, la seguridad y la sostenibilidad.
- Revisa la ruta antes de salir
Antes de tu visita, procura realizar un reconocimiento previo de la ruta: revisa el clima esperado para ese día, los tipos de terreno que podrías encontrar y las normativas del lugar. Esto es clave para garantizar una experiencia segura y respetuosa con el entorno. Ten en cuenta que muchas áreas naturales son zonas protegidas o reservas con ingreso regulado. Antes de iniciar la caminata, verifica si necesitas permisos, infórmate sobre las especies que habitan el área y toma en cuenta las recomendaciones de los guardabosques o autoridades ambientales.
- Quédate en el sendero
Caminar fuera de las rutas establecidas puede parecer una aventura, pero en realidad causa daños graves a la flora, interfiere en el hábitat de la fauna, acelera la erosión del suelo y aumenta el riesgo de incendios forestales. Los senderos fueron trazados justamente para reducir el impacto en el ecosistema. Permanecer en ellos es una forma simple y efectiva de proteger y respetar la biodiversidad.
- No dejes rastro
La regla de oro del senderismo responsable es: “Lo único que debes dejar son tus huellas”. Esto implica no arrojar basura, ni siquiera orgánica. “Cada vez que dejamos residuos en el bosque, aceleramos el deterioro de un ecosistema que tardó décadas o incluso siglos en formarse. Por eso, el principio de no dejar rastro debe convertirse en un hábito innegociable para todos quienes disfrutamos de la naturaleza”, asegura Adrián Orellana, Gerente Zonal País de Novopan. También significa no llevarse plantas, flores o rocas, y evitar cualquier tipo de grafiti o marca
