La Paz.- Rodrigo Paz Pereira quien ganó la elección para la Presidencia de Bolivia ha indicado que en lso próximos días lograrán restablecer las relaciones diplomáticas con Estados Unidos después de más de 20 años.
En su primera conferencia de prensa como mandatario electo, confirmó que ya había definido los nombres de los ministros de su gabinete e invitó a todas las fuerzas políticas al diálogo.
Paz también afirmó que ya está trabajando para resolver el principal problema actual de Bolivia: la crisis de suministro de energía y aprovisionamiento de combustible.
«Sobre este punto ya iniciamos conversaciones en especial con el gobierno de Estados Unidos», dijo el líder del partido demócrata cristiano, precisando haber «hablado con el subsecretario de Estado, Christopher Landau, y con los gobiernos de Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina con el fin de colaborar para resolver el problema del combustible».
Las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos se rompieron en 2008 bajo el gobierno de Evo Morales, quien acusó a ese país de interferir en los asuntos internos de la nación sudamericana.
La victoria de Paz fue celebrada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien afirmó estar «dispuesto a trabajar con Bolivia en prioridades compartidas» y que «la elección del presidente electo Paz representa una oportunidad transformadora para ambas naciones».
El nuevo presidente, un economista de 58 años, respaldado por sectores del occidente y grupos populares, llega al cargo con la necesidad de enfrentar una crisis económica marcada por una inflación superior al 23% y escasez de dólares y productos básicos.
En su plataforma, el hijo del exmandatario boliviano Jaime Paz Zamora (1989-1993), propone la descentralización económica mediante la redistribución de los ingresos fiscales a las regiones y municipios, la implementación de un programa de préstamos subsidiados y exenciones fiscales para apoyar a las pequeñas y medianas empresas.
Enfatiza además el crecimiento mediante incentivos al sector privado, manteniendo al mismo tiempo los programas sociales para los más pobres. También prometió recortes en el gasto público.
En el ámbito internacional, el electo mandatario busca fortalecer los lazos internacionales de Bolivia, priorizando el restablecimiento justamente las relaciones con Estados Unidos y el desarrollo de la cooperación regional en el Mercosur.
El electo presidente asumirá oficialmente el cargo el 8 de noviembre, en un contexto que requerirá decisiones difíciles.
