Madrid.- Jennifer Hermoso, la goleadora española en el último mundial de Fútbol ha tenido que presentar una denuncia a la Fiscalía General de Madrid contra el presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, en relación con lo ocurrido en la ceremonia de premiación del Mundial femenino que se disputó en Australia y Nueva Zelanda y consagró campeona a su selección nacional.
La prensa española informó que la intención de la delantera del mexicano Pachuca es demandar al dirigente que le dio un beso en la boca tras la final que España le ganó a Inglaterra en Sydney, generando un escándalo que trascendió al fútbol y terminó convirtiéndose en un caso de Estado en España.
Rubiales, a quien la FIFA suspendió en forma cautelar por un período de 90 días tras iniciarle un procedimiento disciplinario, reiteró en varias ocasiones que no está dispuesto a renunciar y que el beso con Hermoso fue «consentido», a diferencia de lo que afirma la goleadora.
El ministerio público investiga desde fines de agosto el posible delito de agresión sexual y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, avalada ahora por la denuncia presentada por la futbolista, apunta a demandar al dirigente en el «menor plazo posible».
Rubiales podría ser condenado a entre uno y cuatro años de prisión, que es la pena que contempla el Código Penal para quienes cometen un delito que atenta contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento.
La RFEF pidió públicamente disculpas este martes por el «comportamiento totalmente inaceptable» de Rubiales, que provocó «un daño enorme al fútbol y la sociedad española» y anunció el despido de Jorge Vilda como entrenador de la selección femenina.
