Quito.- Durante la audiencia de formulación de cargos por el asesinato de Fernando Villavicencio, ocurrido en agosto de 2023, la Fiscalía reveló nuevos y contundentes detalles que apuntan a los presuntos autores intelectuales del crimen. Según la investigación, Daniel Salcedo, exsentenciado por corrupción, confesó que Leandro Norero le solicitó seguir los pasos de Villavicencio para identificar su rutina diaria y así facilitar un posible atentado.

Los registros muestran que desde 2022 se habrían mantenido videollamadas entre José Serrano, Xavier Jordán, Ronny Aleaga y Norero, en las que planificaban meticulosamente el ataque. Estas comunicaciones habrían permitido coordinar los movimientos y determinar los momentos de vulnerabilidad del entonces político.

En 2023, una reunión en la urbanización Las Garzas, en Guayaquil, reactivó el plan criminal. Según la Fiscalía, alias “Invisible”, miembro del grupo delictivo conocido como Los Lobos, lideraba la operación sobre el terreno, mientras que José Serrano dirigía un “equipo de avanzada” conformado por policías. La función de este grupo era monitorear los movimientos de Villavicencio y alertar sobre cualquier momento en que se encontrara sin su vehículo blindado, lo que lo exponía a un ataque.

El caso también reveló un intento de manipulación posterior al asesinato. Un abogado vinculado a Jorge Glas habría visitado a Daniel Salcedo en prisión para ofrecerle dinero y apoyo a cambio de que guardara silencio sobre los hechos. Esto apunta a una estrategia de encubrimiento que involucraría a figuras de alto perfil.

Para garantizar la seguridad y evitar la intimidación de testigos, la jueza dispuso que Xavier Jordán y los demás procesados no puedan acercarse ni comunicarse con la familia Villavicencio.

Uno de los hallazgos más impactantes durante la audiencia fue la presentación de un video obtenido por un agente del FBI, en el que uno de los sicarios interrogados afirmó que “el trabajo era para el señor de arriba”, precisando posteriormente que se refería a Rafael Correa. Este elemento evidencia un posible vínculo político en la autoría intelectual del asesinato, aunque aún forma parte de la investigación en curso.

El caso continúa bajo estricta vigilancia judicial y mediática, mientras la Fiscalía avanza en esclarecer todos los niveles de responsabilidad, desde los ejecutores directos hasta quienes podrían haber orquestado el plan desde las sombras. Cada detalle revelado apunta a un entramado complejo, que involucra poder, influencia y una planificación meticulosa que estremeció al país.

Colaboración : Xavier Velásquez

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