Tokio.- La Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPOR) formó parte de la delegación empresarial que acompañó toda la agenda del Presidente de la República, Daniel Noboa, en su visita oficial a Japón, que concluyó este 28 de agosto en Tokio.
Durante esta semana de trabajo, empresarios ecuatorianos participaron en reuniones con organismos públicos y privados japoneses, seminarios de promoción de inversiones y espacios de acercamiento con compradores, consolidando un hito en la relación económica bilateral.
Un cierre con resultados concretos
En la jornada final se concretó la firma del Memorando de Cooperación (MOC) entre PRO ECUADOR y JETRO, que establece un marco formal de colaboración para el fomento del comercio y la inversión, generando bases sólidas para la expansión de la oferta ecuatoriana en el mercado asiático.
Asimismo, la delegación empresarial participó en un encuentro con la Asociación de Supermercados Pequeños y Medianos de Japón (CGC), la segunda cadena de distribuidores a los supermercados y distribuidores al consumidor del mercado. En este espacio, nuestro presidente ejecutivo, Xavier Rosero Carrillo, expuso los estándares de calidad y la diversidad de la canasta exportadora ecuatoriana, consolidando a Ecuador como un proveedor líder a escala mundial en productos clave.
“Ecuador es un país con ubicación estratégica, suministro confiable, producción sostenible y un portafolio diverso de bienes de alta calidad, que se alinean perfectamente con las tendencias actuales de los consumidores en Japón. Esta complementariedad entre ambas economías abre oportunidades para que la innovación y la demanda japonesa encuentren en la oferta ecuatoriana un socio idóneo para desarrollar relaciones comerciales de largo plazo y bajo un acuerdo comercial Ecuador puede triplicar los volúmenes de comercio bilateral” resaltó Xavier Rosero.
La canasta exportadora de Ecuador integra frutas tropicales, superalimentos y productos orgánicos, respaldados por certificaciones internacionales que garantizan sostenibilidad y responsabilidad social.
A ello se suman productos diferenciados como uvillas, pitahaya, maracuyá y cacao fino de aroma, un portafolio premium en café de especialidad, flores y productos funcionales como chía, derivados de cacao, productos orgánicos y algunos snacks de alto contenido nutricional.
Durante la cita, se realizó también una ronda de interlocución con los compradores de la cadena de supermercados y la delegación de exportadores, con el fin de dar a conocer los productos ecuatorianos, sus estándares de calidad y explorar oportunidades futuras de envío al mercado japonés.
Balance de la misión
La agenda, que incluyó reuniones con el Keidanren —máximo gremio empresarial japonés—, seminarios dirigidos a MiPymes y encuentros de alto nivel encabezados por el presidente Noboa, permitió visibilizar las ventajas competitivas del país y abrir nuevos espacios de cooperación en sectores productivos, tecnológicos y comerciales.
Al cierre de la visita, nuestro presidente ejecutivo destacó la importancia de que la relación bilateral con Japón haya sido elevada al más alto nivel empresarial y político-diplomático, con el acompañamiento directo del presidente de la República. Subrayó además el optimismo con el que el sector exportador recibe las declaraciones del primer ministro japonés, quien instruyó a su equipo iniciar conversaciones para establecer un marco que encamine las negociaciones de un acuerdo comercial entre ambos países.
Las proyecciones de consumo constatadas en el mercado japonés reflejan el alto potencial que tiene Ecuador para convertirse en proveedor de largo plazo de alimentos de alta calidad. Esto no solo permitiría escalar las exportaciones nacionales, sino también contribuir al autoabastecimiento alimentario que Japón demanda, un desafío que hoy enfrenta en desventaja frente a países como Chile, Perú y México, que ya acceden al mercado japonés sin barreras arancelarias.
Resulta clave destacar los productos que hoy enfrentan barreras arancelarias y que podrían beneficiarse directamente de un acuerdo. El camarón ecuatoriano paga un arancel del 1%, mientras compite con India, Vietnam e Indonesia. El banano enfrenta un arancel de hasta 20%, frente a competidores como Filipinas, México y Vietnam. El brócoli paga un arancel de 6%, compitiendo con China y Guatemala, y la pasta de cacao paga un 3,5% frente a Malasia y Ghana.
Reducir o eliminar estas barreras consolidaría la posición del Ecuador en productos donde ya tiene ventajas comparativas, potenciando su acceso al mercado japonés.
