Quito .- En los últimos días, Ecuador incrementó significativamente las importaciones de electricidad desde Colombia, aunque el país aún no enfrenta un estiaje. Según el Operador Nacional de Electricidad (Cenace), entre el 20 y 21 de agosto de 2025, la importación pasó de 88 MWh a 3.200 MWh, lo que encendió las alarmas sobre la capacidad del país para cubrir la demanda con generación propia.
Especialistas como Darío Dávalos y Jorge Luis Hidalgo explican que esta estrategia busca cuidar los embalses de las hidroeléctricas, activando importaciones y termoeléctricas en momentos de menor demanda. Aun así, la compra de energía es más costosa que la generación nacional, y mantener subsidios generalizados sin focalización aumenta los gastos del Estado.
El análisis del nivel de los embalses muestra que, aunque algunos han disminuido, aún están por encima del mínimo operativo, mientras que la hidroeléctrica Paute ha reducido su generación a la mitad en pocos días, lo que refuerza la necesidad de importaciones.
Según Javier Macas, de Inamhi, el estiaje aún no ha llegado, gracias a lluvias recientes en la Sierra y Amazonía. Sin embargo, en el sur del país, donde se encuentra el complejo Paute-Molino, las lluvias han sido menores, lo que podría complicar la generación hídrica en las próximas semanas.
La situación mantiene alerta al país ante posibles cortes de electricidad y la necesidad de mantener un balance entre generación nacional, importaciones y cuidado de embalses para enfrentar el estiaje que se avecina.


Los picos más altos de exportación se registraron el 3 y 19 de julio, fechas en las que se alcanzaron los mayores niveles de transferencia eléctrica hacia Ecuador.
Colaboración: Xavier Velásquez
