Moscú.- En un esfuerzo por avanzar rápidamente hacia un primer borrador de las garantías de seguridad destinadas a Ucrania, previsto en un plazo de 7 a 10 días, los jefes de Estado Mayor de la OTAN, se reunieron mediante videoconferencia para recibir una actualización del nuevo Comandante Supremo en Europa, el general Alexus Grynkewich, y respaldar formalmente el trabajo llevado a cabo por la Coalición de Voluntarios.

París y Londres lideran esta coalición, con el apoyo actual de Washington, mientras que la OTAN actúa como coordinadora dada la importancia de estas cuestiones para la seguridad europea. Moscú ha reaccionado con contundencia a este cambio en la dinámica, advirtiendo que “Discutir sobre garantías sin nosotros es un camino que no lleva a ninguna parte”.

Los altos mandos militares aliados calificaron el encuentro como una conversación “excelente y franca”, y reafirmaron su “apoyo” tanto a los Voluntarios como al proceso de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. Sin embargo, un representante de la OTAN aclaró que la Alianza no está «directamente involucrada» en la elaboración de planes militares, puesto que, Trump busca mantener a la organización lo más alejada posible del tema ucraniano, aunque reconoció que la cooperación es inevitable.

La razón es clara: cualquier medida adoptada por las capitales debe garantizar que las fuerzas desplegadas, ya sean tropas o recursos, no comprometan la capacidad defensiva conjunta de la Alianza. En otras palabras, quienes envíen apoyo a Ucrania deben coordinar con el general Grynkewich cómo cubrir posibles vulnerabilidades “tapar el agujero».

Este escenario revela la complejidad de la operación, especialmente para países con capacidades militares limitadas. Mientras tanto, Moscú mantiene su postura preventiva y firme. El ministro de Relaciones Exteriores, Serghei Lavrov, confirmó “que ahora se proponga resolver las cuestiones de seguridad colectiva sin Rusia. No funcionará. Y estoy seguro de que en Occidente, especialmente en Estados Unidos, comprenden perfectamente que es una utopía, un camino hacia la nada»

La seguridad de Ucrania debería ser garantizada por «los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU» como Rusia, China, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, que fueron inicialmente aceptada por la delegación ucraniana.  Lavrov hizó un recordatorio del año 2022, que fracasó junto con las negociaciones rusas-ucranianas en Turquía.

Sin embargo, el Kremlin exigió más tarde tener derecho de veto sobre cualquier intervención, lo que tornó el mecanismo inoperante.

Por otro lado, en la OTAN se mantiene que los escenarios para el periodo post-tregua permanecen “abiertos”, siguen siendo incierto al no estar claro si Moscú tendrá un papel en la definición de las garantías de seguridad o será considerada como una parte adversa a la que se le impondrá un plan ya cerrado, algo que representa una diferencia crucial desde el punto de vista militar.

En las instituciones europeas se señala que la Coalición de Voluntarios será la encargada de diseñar de forma independiente el esquema de garantías, con la intención de aumentar la presión sobre el presidente ruso, Vladimir Putin, para que se comprometa seriamente en las negociaciones para poner fin al conflicto

Entre el jefe del Kremlin y líder ucraniano Zelensky, realizan su primer paso para una reunión bilateral, logrando contar en una Segunda Cumbre con la participación de Trump.

Los europeos se encuentran presionando al mandatario estadounidense que solo se trató de un “bluff” (engaño), lo que representa esta etapa delicada para Putin.

Lavrov es consciente de esta presión y busca anticipar posibles movimientos, afirmó «Hasta ahora -enfatizó- hemos visto una escalada bastante agresiva por parte de los europeos, intentos bastante torpes y, en general, poco éticos, de cambiar la posición de la administración Trump y del presidente estadounidense, como hemos observado durante la visita europea a Zelensky en Washington».

«En cualquier caso estamos listos para cualquier formato, pero cuando se trata de una cumbre, es necesario prepararla con la máxima atención en todas las fases anteriores».

Verónica Chalén Rosas
vchalenr@unemi.edu.ec

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