Monza.- Un total del 95 por ciento de las entradas disponibles para presenciar el Gran Premio de Italia en el autódromo de Monza se encuentran vendidas donde se espera un lleno total este domingo en la decimocuarta competencia del calendario de Fórmula 1 en el «Templo de la velocidad».
«Hemos vendido el 95 por ciento de las entradas y todavía quedan algunas», destacó Giuseppe Redaelli, presidente de Sias (la empresa que gestiona el circuito) al augurar que «sería muy lindo que se vendiesen todas y estamos cerca de lograrlo».
Se prevé que por el autódromo pasarán unos 300 mil aficionados en un fin de semana a pura adrenalina para los amantes del automovilismo deportivo, ansiosos por ver en acción a las Ferrari y también al bicampeón mundial neerlandés Max Verstappen, quien irá en busca de su décima victoria en fila en esta temporada.
El piloto de Red Bull, que acaba de igualar el récord del ya retirado tetracampeón mundial alemán Sebastian Vettel en Zandvoort, intentará sumar ahora su duodécimo triunfo en un campeonato que lidera por paliza y que podría consagrarlo por tercer año consecutivo con mucha anticipación.
Mientras Verstappen avanza en busca de más gloria, Ferrari apuesta a futuro, consciente de que no será en esta temporada en la que logrará colmar el «gap» con la escudería austríaca, y con la obligación de hacer un mejor papel en el Gran Premio de casa del que hizo el fin de semana en Países Bajos, donde cosechó apenas diez puntos con el quinto puesto logrado por el español Carlos Sainz.
Puntos que le permitieron relegar a su compañero monegasco, Charles Leclerc, quien no sumó el domingo y quedó ahora tres por detrás del español en el certamen (102 contra 99), ambos a un «campo» de distancia de Verstappen, que manda con 339 unidades (138 por delante de su escolta y compañero, el mexicano Sergio Pérez).
El neerlandés sumó su única victoria en Monza el año pasado, mientras que la última de Ferrari la celebró Leclerc en 2019 (nueve años después de la aportada por el bicampeón mundial español Fernando Alonso, hoy en Aston Martin, en sus épocas como piloto de la escudería italiana).
Mucha agua pasó bajo el puente desde entonces, razón por la cual Ferrari apelará este fin de semana a la histórica victoria obtenida este año en las 24 Horas de Le Mans, lograda en junio con una 499P comandada por James Calado, Antonio Giovanazzi y Alessandro Pier Guidi. Para rendirle homenaje a ese triunfo, Leclerc y Sainz lucirán en sus cascos y en sus máquinas algunos tonos amarillos que remiten a uno de los históricos colores que identificaron a la escudería, como sucedió hace un año para celebrar el septuagésimo quinto aniversario de la fundación de Ferrari.
La referencia a la 499P vencedora en Le Mans estará presente con una franja amarilla en forma de V como la que se destacaba en la carrocería de la Hypercar, mientras que el amarrillo también será el color que lucirán los números 16 y 55 que identifican a los bólidos de Leclerc y de Sainz.
«El nuevo Monza, además de ser historia, es presente y futuro», afirmó Attilio Fontana, gobernador de Lombardia, quien al igual que el presidente del Automóvil Club italiano, Angelo Sticchi Damiani, confía en la renovación del contrato que liga al circuito con la máxima categoría hasta 2025.
Para ello, Monza deberá presentar algunas reformas impostergables en materia de seguridad y modernización del circuito.
«Estamos en fase avanzada en lo que refiere a la repavimentación de la pista, compromiso que asumimos para el 2024», explicó Sticchi Damiani, quien agregó: «Estamos trabajando también en la aprobación de otras obras, como la cobertura de los boxes y las nuevas tribunas, que reemplazarán a las actuales».
Geronimo La Russa, presidente del Automóvil Club de Milán, destacó por su parte que «la Fórmula 1 no existe sin Monza», al augurar también que «a partir de 2025, el Gran Premio de Italia vuelva a correrse el segundo domingo de septiemebre, como se hizo históricamente».
El alcalde de Monza, Paolo Pilotto, recordó que por efecto del mal tiempo «se perdieron 25 mil árboles en el parque que alberga el autódromo, muchos de los cuales tenían más de 15 metros de altura y 20 centímetros de diámetro».
«Fue debido a los vientos que en algunos casos superaron los 100 kilómetros por hora», explicó al destacar que «estamos trabajando en la reforestación para reparar el daño».
Un atractivo adicional para los aficionados y sobre todo para las fanáticas que concurrirán este fin de semana al Gran Premio de Italia, será la presencia del actor estadounidense Brad Pitt, quien continúa con el rodaje de una película dedicada al mundo de la Fórmula 1 que lo llevó también recientemente al Gran Premio británico que se celebró en Silverstone.
