Guayaquil.- Con un avance del 60 %, la restauración del monumento al general Eloy Alfaro, una de las obras escultóricas más representativas de Guayaquil, se encuentra en plena ejecución. La intervención, que está a cargo del Municipio, a través de la Dirección de Patrimonio Cultural, junto a un equipo técnico especializado, concluirá en septiembre.
Erigido en 1961 por el arquitecto Rafael Rivas y el escultor Alfredo Palacio, se ubicó originalmente en la avenida de Las Américas su ejecución demandó un presupuesto de 600.000 sucres. En 2006 fue trasladada a la avenida Benjamín Rosales, cerca del acceso al Puente de la Unidad Nacional, donde factores como la vibración vehicular, la contaminación y la erosión aceleraron su deterioro.
Durante la evaluación inicial se detectó la pérdida de fragmentos de cemento en una figura femenina y un niño. Este último fue recuperado e integrado mediante un nuevo anclaje de hierro. También se corrigieron zonas con pérdida de adhesión y cohesión, y se descubrió que un brazo de cemento había sido reemplazado por otro de fibra de vidrio, intervención de la cual no existe registro en archivos municipales.
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“Del lado posterior hubo una pérdida de un brazo que ese sí se lo encontró y ya se lo colocó. Tuvimos que hacer un anclaje nuevo, se lo volvió a soldar con piezas nuevas de hierro y luego se resanó (…) ahora pasará a un proceso de reintegración de color”, explicó Ana Villalba, licenciada en Restauración y Museología, encargada de los trabajos.
El conjunto escultórico, de aproximadamente 13 metros de alto por 4 metros de ancho, está compuesto por tres partes: la base estructural de cemento; la escultura central, que representa a 15 adultos y 2 niños, elaborada en cemento, piedra pómez y metal; y la figura de Eloy Alfaro levantando una espada, hecha en bronce, que pesa entre 2 y 3 toneladas.
Esta intervención reafirma el compromiso del Municipio de Guayaquil con la preservación del patrimonio cultural y la conservación de sus monumentos históricos.
