Quito.- La ciudad de Quito es la sede del IX Encuentro Iberoamericano de Biometría (EIB 2025), un congreso que marca un hito en la cooperación científica internacional entre Europa y América Latina. El evento se realizará del 9 al 11 de julio en las instalacione del Hotel Sheraton y es organizado por la Universidad Estatal de Milagro (UNEMI) con el respaldo de la prestigiosa Universidad de Salamanca (España), institución con más de 800 años de historia y considerada una de las universidades más antiguas y respetadas del mundo hispano.
Este congreso reune a más de 250 expertos de 13 países, entre ellos España, Portugal, Estados Unidos,
Colombia, México, Argentina y Chile, para compartir avances en biometría, estadística avanzada,
inteligencia artificial y sus aplicaciones en sectores estratégicos como la salud, la educación, la
economía, la agricultura, la sostenibilidad y la logística.
Uno de los grandes momentos del EIB será la conferencia del Dr. Florentine Smarandache, creador de
la teoría neutrósofica, una metodología emergente para modelar incertidumbre en entornos complejos
(10 de julio, desde las 11h45 locales (16h45 GMT).
Durante el desarrollo de este congreso, se contará con una mesa redonda sobre investigación y toma de
decisiones en sectores productivos, con la participación de líderes de ASOLOG, Pluslogistics y
PRONACA, quienes presentarán casos reales de cómo la ciencia de datos está optimizando procesos
en logística, transporte, producción y distribución.
Ecuador se consolida así como un nodo de articulación científica en América Latina, abriendo espacio
a investigaciones que no solo aspiran a la excelencia académica, sino también a la transformación de
realidades a través de la ciencia de datos.
Puede revisar el programa y más información: https://iberoamericano.unemi.edu.ec/es/
Sobre la biometría y la inteligencia artificial
La biometría y la inteligencia artificial (IA) están reconfigurando la forma en que se toman decisiones
y se gestionan sistemas complejos. Gracias al desarrollo de algoritmos de aprendizaje automático, hoy
es posible identificar patrones en volúmenes masivos de datos, desde huellas digitales hasta
comportamiento en redes, con una precisión sin precedentes, donde máquinas y humanos colaboran
para entender el mundo de forma más profunda y predictiva.
En el campo de la biometría, por ejemplo, los algoritmos de reconocimiento facial o de huellas dactilares
ya no solo se usan en sistemas de seguridad, sino que ahora también se aplican en áreas como la salud
pública, para monitorear pacientes a distancia o detectar signos tempranos de enfermedades
neurológicas a través de microexpresiones. A su vez, los sistemas de inteligencia artificial están
ayudando a detectar fraudes financieros, optimizar cadenas logísticas y predecir catástrofes naturales.



