Marsella.- Inter de Milán y París Saint Germain se enfrentarán por el título de la Champions League en la segunda final ítalo-francesa de la historia, en donde los dos equipos llegan con ganas de revancha tras perder las que animaron frente a Manchester City en 2022-23 y Bayern Munich en 2019-20.

Se jugará en Múnich, ciudad que albergó la primera en el Olympiastadion en 1992-93, cuando Olympique de Marsella superó por 1-0 al Milan y sigue siendo hasta hoy el único representante de la Ligue 1 en conquistar la «Orejona».

Fue la primera edición del torneo desde que pasó a denominarse Champions League (hasta entonces Copa de Campeones) y PSG, que llega como tetracampeón de la Ligue 1 y celebró en la Copa de Francia, buscará emularlo para sacarse la espina.

También Inter, que no celebra desde 2009-10, cuando derrotó por 2-0 en Madrid a Bayern Munich (con los argentinos Javier Zanetti, Walter Samuel, Esteban Cambiasso y Diego Milito) al mando del portugués José Mourinho, con quien celebró, además, el «scudetto» y la Copa Italia.

Simone Inzaghi, que lo dirigió en la última de seis finales disputadas por Inter (ganó las que jugó en 1963-64 y 1964-65 con Real Madrid y Benfica y perdió las que animó en 1966-67 con Glasgow Celtic y en 1971-72 con Ajax), no podrá emularlo porque su equipo terminó a un punto del campeón Napoli en Serie A y cayó en semifinales de la Copa Italia con Milan (que lo había vencido en la final de la Supercopa).

Con el arbitraje del rumano Istvan Kovacs, secundado por Mihai Marica y Ferencz Tunyogi, Inter tratará de coronar una temporada en la que peleó en todos los frentes, pero no pudo traducirlo en una consagración.

«Será la segunda final de Champions en tres años para Inter, lo conocemos bien y sabemos que es una máquina aceitada, que hace culto de la posesión del balón y se defiende como pocos», advirtió el español Luis Enrique, que tratará de repetir con PSG lo logrado con Barcelona.

Al frente del «blaugrana» que integraban el uruguayo Luis Suárez y los argentinos Lionel Messi y Javier Mascherano (los tres hoy en Inter de Miami), Luis Enrique celebró la última de las cinco Champions celebradas por Barcelona al derrotar por 3-1 a Juventus en Berlín, en 2014-15.

Nuevamente en suelo alemán, el DT quiere celebrar con un PSG que, afirma, «creció mucho en esta temporada, apostará a la fuerza del equipo y jugará con la mentalidad adecuada».

«El resultado influirá en la actitud de ambos equipos y por eso debemos estar preparados para cualquier escenario posible», agregó.

«Sabemos como manejar estas situaciones y deberemos estar atentos a los detalles», completó al reconocer que «mis jugadores pueden hacer historia, pero yo estoy pendiente de que la emoción no los obnubile».

«Estamos listos, como lo estará también Inter. Hemos jugado varias finales esta temporada y lo hicimos sin temor, como lo haremos mañana», sentenció Luis Enrique.

Inter se preparó «de un modo distinto respecto de la final en Estambul», afirmó Inzaghi, al aludir a la que su equipo perdió frente al City del español Josep Guardiola.

«Cada partido es una historia en sí misma y para ganar tendremos que estar enfocados ante un rival que tiene un gran equipo y un técnico ganador como Luis Enrique, a quien aprecio y admiro», comentó Inzaghi.

«Saldremos a jugar con determinación, pero sin obsesionarnos. Confiamos en el camino recorrido para llegar hasta aquí», agregó al aludir al cuarto puesto obtenido por Inter en la fase de Liga, formato que la Champions adoptó en esta temporada, tras la cual dejó atrás a Feyenoord en octavos, a Bayern Munich en cuartos y a Barcelona en semifinales.

PSG finalizó decimoquinto en la fase de Liga y debió disputar un repechaje, en el que superó con holgura al Brest, para luego eliminar al favorito Liverpool (primero en la ronda inicial) por penales, al Aston Villa en cuartos y al Arsenal en semifinales.

Así llegó a esta final, séptima para un equipo francés, siendo Olympique de Marsella el único que celebró hasta ahora.

«Siento un gran orgullo de haber llegado a esta final. No fue fácil, pero en la fase decisiva mejoramos y aquí estamos», comentó el delantero francés Ousmane Dembelé, campeón mundial en Rusia 2018.

«Contento de enfrentar a (sus compatriotas Benjamin) Pavard y (Marcus) Thuram, a quienes espero derrotar», se dijo el ex Barcelona, al destacar que «Inter es un gran equipo y merece estar en esta final también».

Concepto compartido por el brasileño Marquinhos: «Nos preparamos a fondo y estamos listos para responder a cualquier cosa que proponga Inter porque queremos llevarnos a casa el único trofeo que nos falta».

«Contento y orgulloso de volver a jugar esta final», se dijo el capitán argentino de Inter, Lautaro Martínez, que sueña con «un partido perfecto para devolverle a Italia un título que no celebra desde hace mucho tiempo».

«Respetamos al PSG, pero sabemos como hacerle daño», agregó Martínez, campeón mundial en Qatar 2022 y bicampeón de la Copa América (de la que fue goleador) con su selección.

El «Toro» se emocionó cuando le mostraron el video grabado por sus familiares para enviarle sus mejores deseos a él y a Inter y admitió: «Se me hace difícil hablar porque ellos son los que están sosteniéndome diariamente y espero poder dedicarles esta Copa».

«Estamos listos para enfrentar a un PSG que también merece estar en esta instancia», destacó Nicoló Barella, otro que se cruzará con un compañero de selección: el arquero Gianluigi Donnarumma, con quien -dijo- «tenemos una gran relación» y agregó, «hablamos ayer, pero no de fútbol».

Consultado sobre cuánto influirá el resultado en la reunión que sostendrá el martes con los dirigentes de Inter, Inzaghi explicó: «Estoy muy bien en el club y con estos jugadores, algunos de los cuales son campeones mundiales o de Europa y me hacen sentir orgulloso de ser su conductor».

Mañana será la hora de la verdad para unos y para otros y habrá que esperar para saber a cuál de los dos el fútbol, que siempre promete revancha, termina dándosela en una ciudad que desplegará a unos 2 mil efectivos policiales en las adyacencias del Allianz Arena.

Las 18 mil entradas que la UEFA destinó a cada parcialidad, anticipan que muchos aficionados viajarán sin su boleto, razón de más para mantener la guardia en alto y prevenir incidentes que opacarían la fiesta que promete esta final que consagrará al sucesor en el trono de Real Madrid, el equipo más laureado de la historia con 15 coronas.

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