Quito.- Según datos del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, la Huella Ecológica per cápita de un ecuatoriano promedio es aproximadamente 1,3 veces menor que la Huella Ecológica per cápita a nivel mundial. En 2011, Ecuador reportó una Huella Ecológica de 1,94 hectáreas globales (hag) por persona, mientras que su Biocapacidad per cápita fue de 2,39 hag.
En conmemoración del Día de la Naturaleza, que se celebra el 3 de marzo, la Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Social & Sostenibilidad (CERES), desea enfatizar la crucial importancia de cuidar y preservar el entorno natural.
La naturaleza representa un patrimonio invaluable que proporciona recursos esenciales y que, por ende, merece ser protegido por todos, tanto desde el ámbito doméstico como empresarial. En el Ecuador la Naturaleza es sujeto de derechos, esto implica que se debe garantizar el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, cuidado y protección. El principio precautorio debe primar en el aprovechamiento y gestión de los recursos naturales.
Este año, CERES hace un llamado a la acción dirigido a todos los ciudadanos, organizaciones y empresas, instándolos a asumir un compromiso genuino con la sostenibilidad. Para ello, la corporación ha compartido una serie de recomendaciones y consejos prácticos que pueden facilitar la contribución al cuidado de la naturaleza:
Desde las empresas:
- Reducción de la contaminación: la problemática se ahonda cada vez y amenaza a la salud de las poblaciones cercanas a centros de extracciones, explotación de recursos naturales. Se debe identificar el origen de focos de contaminación de suelo, agua y aire a fin de controlarlos y reducirlos por el bienestar de las zonas de influencia y la de continuidad adecuada de la empresa.
- Implementar políticas de reducción de residuos: Es fundamental fomentar la reducción, reutilización y reciclaje en todas las operaciones empresariales, creando así una cultura organizacional que priorice la sostenibilidad.
- Optar por fuentes de energía renovable: Las empresas son alentadas a considerar la instalación de paneles solares o el uso de energía eólica, lo que no solo disminuirá su huella de carbono, sino que también puede resultar en ahorros a largo plazo.
- Promover la movilidad sostenible: Incentivar el uso de transporte público, bicicletas o vehículos eléctricos entre los colaboradores es una manera efectiva de reducir la contaminación y fomentar prácticas de transporte más responsables.
- Invertir en prácticas sostenibles: Adoptar procesos productivos que minimicen el impacto ambiental y promuevan la conservación de recursos es esencial para el desarrollo empresarial en armonía con el medio ambiente.
- Educar y sensibilizar a los colaboradores: Realizar talleres y capacitaciones enfocadas en la responsabilidad ambiental y la sostenibilidad puede empoderar a los empleados a ser agentes de cambio dentro y fuera de la empresa.
Desde los hogares:
Reducir el consumo de plástico: Optar por productos reutilizables y evitar el uso de plásticos desechables es una acción simple pero significativa que puede marcar la diferencia.
- Ahorrar agua y energía: Pequeñas acciones cotidianas, como cerrar el grifo mientras se cepillan los dientes, utilizar bombillas LED y desconectar aparatos que no estén en uso, contribuyen a un uso más eficiente de los recursos.
- Crear un huerto urbano: Cultivar verduras y hierbas en casa no solo ayuda a reducir la dependencia de productos industriales, sino que también fomenta el consumo local y promueve hábitos alimenticios más saludables.
- Participar en actividades de limpieza: Unirse a grupos comunitarios para limpiar parques, ríos y playas contribuye significativamente a mejorar el entorno natural y a crear conciencia sobre la importancia de mantener espacios limpios.
- Fomentar el reciclaje: Separar los residuos en el hogar y llevarlos a puntos de reciclaje disponibles en la comunidad es un paso esencial hacia una gestión más responsable de los desechos.
«En este Día de la Naturaleza, en CERES queremos resaltar la vital importancia de cuidar nuestro entorno natural. La naturaleza no es solo un recurso; es el pilar sobre el cual se sostiene nuestra vida y bienestar. Cada árbol, cada río y cada ecosistema forman parte de un delicado equilibrio que, si se altera, podría tener consecuencias devastadoras para las generaciones futuras. Estamos comprometidos a liderar el cambio hacia un futuro más sostenible y te invitamos a unirte a nosotros en esta noble causa. Cuidar de la naturaleza es cuidar de nosotros mismos. Juntos, podemos construir un Ecuador más verde y próspero para todos.» Comenta, Andrés Sarzosa, especialista de sostenibilidad de CERES.
Desde CERES se recuerda que cada pequeño gesto cuenta y que la responsabilidad de cuidar nuestro planeta recae en todos. La corporación reafirma su compromiso de promover la responsabilidad social y la sostenibilidad en Ecuador, invitando a la sociedad a unirse a este movimiento por un futuro más verde.
