Quito.-Se podría decir, que el primer mandatario se consolidó como estratega, ante el anuncio que hizo el fin de semana de no pedir licencia, porque no hará campaña electoral para la reelección a la que aspira.
Puso sobre los hombros de los ecuatorianos, la responsabilidad de elegir a conciencia el próximo mes de febrero y así dejó sin piso, la intención de la Asamblea Nacional de licenciarlo para que acceda a la campaña política y por lo tanto, Verónica Abad a la presidencia.
Horas antes, el Gobierno Nacional, comunicó que la Dra. Abad, en caso de no acatar el decreto presidencial que la devolvía a Turquía sería nuevamente sancionada y con un nuevo decretó, Noboa, designó a la nueva vicepresidenta del país, Cynthia Gellibert.
Y aunque inicialmente, se hablaba de que todos los candidatos de ADN, no harían campaña, al licenciar la Asamblea a todos los legisladores de las distintas tiendas políticas por moción del legislador correísta, Crhistian Vega, los candidatos oficialistas a la reelección para asambleístas quedan libres para hacer campaña política si así lo deciden.
De esta manera concluyen, al menos por el momento, los anuncios de intentos de golpes de estado, sumado a ello, la respuesta del Consejo Nacional Electoral, que dijo que no se pronunciaría sobre la necesidad o no de que el presidente Noboa pida licencia.
