La circulación vehicular está totalmente restringida en el Centro Histórico de Quito, mientras que la peatonal está parcialmente habilitada la tarde del 21 de noviembre. Poco antes del inicio de las protestas sociales en contra del presidente Daniel Noboa, los efectivos policiales, militares y agentes de la AMT, incrementaron las medidas de seguridad para evitar desmanes.
Quito.- Los grupos sindicales anunciaron la protesta y anticiparon un objetivo: Tomarse el Centro Histórico. Ante este anuncio el gobierno tomó las medidas que consideró necesarias.
Desde tempranas horas el Centro Histórico estuvo resguardado y ya entrada la tarde, los manifestantes empezaron a agruparse. Aunque el derecho a la protesta está consagrado en nuestra Constitución, la ciudad de Quito esta actualmente bajo un Estado de Excepción, que restringe ciertos derechos como el de la libertad para reunirse. Basado en ello, las autoridades actuaron, revisaban mochilas, cerraron ciertos perímetros y tomaron sus puestos de vigilancia.
Estudiantes, centrales de trabajadores, representantes de organizaciones de derechos humanos y ciudadanos en general se dieron cita en la Caja del Seguro, entre algunos de los lugares previstos para concentrarse e iniciar la marcha, el momento que intentaron acercarse a Carondelet, el cual estaba enmallado por seguridad, los uniformados actuaron y por un momento hubo tensión por las piedras, los gases lacrimógenos, correteos y finalmente heridos y detenidos.
10 detenidos, entre ella una representante de una organización de derechos humanos (INHRED) – quien ya recuperó su libertad- y entre los múltiples heridos, se cuentan 3 policías y algunos civiles.
El comandante de Policía, Víctor Hugo Zárate sostuvo que los policías fueron agredidos durante las protestas con «objetos contundentes» y la Ministra Mónica Palencia manifestó que ningún funcionario público tiene que «tolerar» ser víctima de agresiones. Por ello, adelantó que acudirán a las unidades judiciales pertinentes, «constatando la legalidad de los procesos y verificando que no quede en la impunidad».
En otras ciudades como Guayaquil, Cuenca y Machala, también se registraron protestas pero sin mayor trascendencia.
