Quito.- La novelesca historia de mentiras, traiciones, pasiones y poder, que han caracterizado desde el primer día la relación profesional, que debería incluso ser patriótica, entre el presidente Daniel Noboa y la vicepresidenta Verónica Abad, ha tomado un nuevo giro, pero… con evidencias de un excenario arreglado para el acto de dicha obra.

Y es que ante el atraso de varios días de la Dra. Verónica Abad, para atrasladarse hasta Ankara, Turquía, donde fue asignada recientemente por el primer mandatario, Daniel Noboa, no vieron otra cosa que no sea la oportuidad para que abandone su cargo, solicitando un sumario administrativo por el incumplimiento de varios días de la órden que debía de cumplir.

El problema es que ella no es una funcionaria de carrera, sino una autoridad elegida por voto popular…es decir, al entender de algunos constitucionalistas, no aplica esta norma para ella.

Sin embargo, parecería que el gobierno ya tenía listo el escenario para solicitar dicho sumario, pues justo un día antes, el Ministerio de Trabajo cambió la reglamentación, con la cual, aparentemente sí se permitiría darle de baje por sumario administrativo a la Dra. Abad.

Y como para reforzar la estrategiam el Tribunal Contencioso Electoral, el procedimiento por violencia política de género que Abad solicitó en contra de Noboa, la canciller, Gabriela Sommerfeld; el viceministro de Gobierno, Esteban Torres; y la asesora presidencial, Diana Jácome, será revisado por un nuevo juez al admitirse la recusación en contra del magistrado Fernando Muñoz Benítez.

 

 

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