Ciudad del Vaticano.- Con un mensaje que llegó 6 días después de las elecciones en Venezuela, luego de que un pueblo se volcara a las calles, se sumen muertos inocentes cada día y los detenidos se cuentan por cientos, por fin se escucho al Papa Francisco, hablar de Venezuela.
Aunque el tardío mensaje no ha tenido la conuntencia que se esperaba tuviera, para de alguna forma compensar el retraso.
«Encomendemos Venezuela a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto. Dirijo un sentido llamamiento a todas las partes para que busquen la verdad, resuelvan las disputas mediante el diálogo y se preocupen por el verdadero bien del pueblo y no por los intereses partidistas», escribió el Papa en su cuenta de X.
Las respuesta, criticando la tibieza o más bien frialdad del mensaje no se hicieron esperar, resaltando que es una lucha inequitativa del poder represor armado contra un pueblo que busca libertad y justicia. Sin faltas de respeto, se repitieron mensajes como éste:
