Nápoles.- «Hola, soy Kim Min-Jae y quisiera mandarle este mensaje a todos los fanáticos del Napoli que me demostraron su cariño y su respaldo», indicaba el defensa central de Corea del Sur, que se despidió luego de conocerse su llegada al cuadro alemán del Bayern Munich.

«Gracias a todos por el ‘scudetto’ que finalmente conquistamos 33 años después de que lo hiciera Diego Maradona», agregó el defensor al aludir al recordado campeón mundial argentino que llevó al Napoli a la cima del «Calcio».

Kim se despidió de los aficionados del Napoli en la red social Instagram con un mensaje en el que también, dijo, «quiero expresar mi gratitud al club, al técnico Luciano Spalletti, a mis compañeros de equipo y sobre todo a los apasionados simpatizantes».

«No importa donde vaya, siempre llevaré conmigo este recuerdo y haré fuerza por ustedes. Fuerza Napoli», completó el zaguero surcoreano, artífice en la defensa del plantel del que también partió Spalletti y que iniciará la defensa de su corona al mando del francés Rudi Garcia.

El paso de Kim por Napoli no sólo le dio al equipo la solidez defensiva que necesitaba tras la partida del senegalés Kalidou Koulibaly, sino que significó una gran inversión, pues llegó a cambio de 19 millones de euros desde Fenerbahce y llega al campeón de la Bundesliga a cambio de 58 millones, tal como indicaba su cláusula de rescisión.

Por 40 millones había sido cedido Koulibaly al Chelsea, razón por la cual el club presidido por Aurelio De Laurentiis embolsó de 98 millones por la venta de dos zagueros centrales en 12 meses.

Kim jugó 45 partidos con la casaca del Napoli en su única temporada en el club, recibió cinco tarjetas amarillas e integró la mejor defensa del campeonato, con sólo 28 goles recibidos en 38 fechas.

Su arribo, así como el del delantero georgiano Khvicha Kvaratskhelia, revelación del certamen por quien hoy Newcastle ofrece 95 millones de euros, fue otro de los aciertos de Cristiano Giuntoli, el director deportivo considerado por muchos como uno de los grandes artífices del «scudetto» que también se alejó del club para sumarse a Juventus, el rival más odiado por los fanáticos del Napoli.

Para reemplazarlo llegó Mauro Meluso, ex delantero de Lazio, que intentará repetir su experiencia con Lecce, al que arribó en 2016 cuando el equipo militaba en la tercera categoría y logró dos ascensos consecutivos que lo depositaron en la máxima categoría del fútbol italiano.

De la mano de Meluso, Napoli intentará repetir halago manteniendo la misma base del plantel que lo llevó de regreso a la cima y por eso descartaría la oferta por Kvaratskhelia, mientras negocia la renovación del contrato con el nigeriano Victor Osimhen, «capocannoniere» del torneo en la pasada temporada.

El delantero arribó hoy a Dimaro, donde el plantel entrenado por Garcia realiza su pretemporada y fue aplaudido al sumarse a las prácticas por miles de fanáticos del Napoli que se dieron cita en el lugar.

Osimhen llegó acompañado por Roberto Calenda, su apoderado, junto con el cual mantuvieron una reunión que se estendió por poco más de una hora con De Laurentiis.

El nigeriano tiene contrato con Napoli hasta 2025 y el club le ofrecería una mejora de 6,5 millones de euros netos anuales para convencerlo de extender el vínculo, acorde con la cláusula de rescisión de 150 millones de euros que fijó el dirigente para aquellos interesados en él.

Muy cálida resultó también la recepción de los aficionados a Kvaratskhelia, así como la que le tributaron al capitán Giovanni Di Lorenzo y al mediocampista eslovaco Stanislav Lobotka, pilares de un Napoli que iniciará una nueva aventura al mando de Garcia con la ilusión de repetir lo hecho.

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